“Simulación virtual de lo cotidiano”
Artista: Julian Medina
SIMULACIÓN VIRTUAL DE LO COTIDIANO
El recorrido es una simulación virtual, una suerte de experimentación ficticia; podemos pensarlo como una forma de expresión que subraya un lugar ausente.
El andar, aunque sea a través de pantallas, es un instrumento de conocimiento, de interpretación simbólica del territorio. Es un retorno a los deseos, a imágenes cotidianas, simples, mundanamente bellas. Es también, una práctica estética, una herramienta crítica.
Como cualquier acción que se vuelve reiterativa, este recorrido tiene un patrón: una manera personal de mirar el paisaje. Sigue una estructura, una selección. Aquí merodean recuerdos que se cristalizan ante nosotrxs. Las referencias de una Buenos Aires híbrida y ecléctica. Trayectos, entre un allí y un acá. Entre dos espacios que pugnan convertirse en centro.
Todo fue parte de una elección subjetiva, o más bien una deliberación totalmente contingente. Detrás de cada objeto, cada imagen hay un recorrido, una vida.
Proveeduría de Artistas #2
Artista: Carrie Bencardino
El propósito de muchos viajeros no era ir a ver “otra cosa”, ni ir a forjarse una cultura propia, sino ir a ver lo que debía ser visto, forjarse en una cultura común, constituir «la comunidad de gusto».
Igual que muchas otras cosas surgidas con la Ilustración, la idea europea de las bellas artes se pensó como universal. Sólo merced de un esfuerzo deliberado lograremos romper el trance que induce nuestra cultura y ver que la categoría de las bellas artes es una construcción histórica.
¿Y si consiste, en vez de legitimar lo que ya se sabe, en emprender el saber cómo y hasta dónde sería posible pensar distinto?
Quizás se nos diga que estos juegos con uno mismo deben quedar entre bastidores y que, en el mejor de los casos, forman parte de esos trabajos de preparación que se desvanecen por sí solos cuando han logrado sus efectos.
Todas las relaciones estancadas y enmohecidas, con su cortejo de creencias y de ideas veneradas durante siglos, quedan rotas; las nuevas se hacen añejas antes de haber podido osificarse. “Todo lo sólido se desvanece en el aire”
Basta con cambiar de lentes y de modo de pensar para encontrarse con un mundo que ya no es ni bello ni feo, que será captado bajo otras cualidades y propiedades, que de golpe vuelve a ser tal como se pudo presentar en otros tiempos o en otras culturas.
Antes que nada es necesario crear el más grande catálogo posible de categorías, pues es necesario partir de aquellas que sabemos que ha hecho uso el hombre; sólo entonces podremos ver todas las lunas muertas, pálidas y oscuras que hay en el firmamento de la razón.
Verdaderamente no basta con decir ¡Viva lo múltiple!, aunque ya sea muy difícil lanzar ese grito. Lo múltiple hay que hacerlo.




